7 minutos 7

      © Alberto Omar Walls

    Con los ojos abiertos o cerrados, pero guárdate para ti y tu intimidad un minimo de 7 minutos. Sería bueno que quien quiera soñar despierto y con las posibilidades que le pueden proporcionar el poner sus sueños en acción, utilizara a diario siete minutos. Quizá no resuelves del todo tus problemas, pero en esos minutos puedes recordar las estrategias que en el fondo todos sabemos y que, por exceso de patrones infantiles aprendidos, a veces se olvidan de poner en práctica. La más simple de todas las estrategias: parar el estrés y sus zonas, recordar alguna de tus vivencias hermosas y, para reciclarte de continuo, poner un testigo propio que te actualice cuán feliz puedes seguir siendo. Antes, a ese proceso, lo llamábamos reciclaje, ahora tiene otros nombres, pero sus efectos siempre son eficaces.

    En esos 7 minutos puedes, si quieres, recordar tus zonas de confort, sean buenas o malas las experiencias, recuperar el interés en los aprendizajes, observar o prestar la atención a tu zona de pánico mental, disfrutar de la maravillosa zona mágica que todos tenemos, y de las múltiples zonas de cambios que se te abren como abanicos en tu presente…

     Durante los 7 minutos te recuerdas el goce de avanzar, de que eres quien tú mismo re-creas en todo momento, dejando atrás las tensiones, el miedo al ridículo, los pánicos…  Y que es mejor creer en ti, porque somos los creadores de nuestras vidas.

     Ah, por cierto, vi anoche una buena película que te recomiendo: The Imitation Game (Descifrando Enigma), dirigida por Morten Tyldum, réplica de la otra Enigma de 2001, que fue dirigida por Michael Apted. Se trata de la vida de Alan Turing, un matemático inglés que descifró el código de encriptación de los mensajes Enigma, del ejército alemán durante la última guerra mundial. Me interesó sobre todo el final de la película donde nos muestra a un Benedict Cumberbatch, condenado por homosexual y destruido por el mismo Estado que lo había utilizado para salvar de la muerte segura a 14 millones de personas. ¡Curioso ese enfoque final, con lo que la historia da un giro que te adentra en la paradoja, auténtico protagonista de la historia!

    Contada así, la vida de Turing nos incita, como enseñanza, a renovarnos en el compromiso de insistir en la autoestima. En motivarse para la acción, y afrontar el miedo de poner en práctica las ilusiones, las esperanzas, los proyectos, los sueños…

      7 minutos 7, muy poquito tiempo para rehacerse a diario...




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