"El gran silencio" o la voz de los cartujos

 

      Es muy buena fecha para recomendarles esta película. Mi anécdota personal a la hora de ver la película ‘El gran silencio’ es un tanto larga o azarosa, por eso prefiero simplificarla en dos o tres puntos: que regalé el dvd a mi amigo Tony hace dos o tres cumpleaños atrás, aunque llevaba tiempo en quererla ver, pero ese mismo día yo me la llevé a casa para verla por fin antes ya que, supuestamente, él no tenía tiempo en esas fechas. Pero se me fue el santo al cielo, nunca mejor dicho dado el caso concreto de lo que va esta película y los monjes cartujos. Hasta hace unos días en que supongo que me sentí dispuesto y preparado para recibir el impacto estético y espiritual porque, sin saber cómo ni por qué, la película que se había extraviado entre libros en las estanterías, se me vino a las manos pidiéndome que la viera. Ya lo dice una de las primeras leyes del Azar, que no hay nada casual... Serían sobre las siete de la tarde de uno de estos días lluviosos, me bajé al salón, extendí los dos metros de la pantalla, encendí el proyector y los altavoces, puse el dvd en el reproductor y… ¡oh, maravilla, me enganchó desde los primeros fotogramas!

       Así estuve, pegado a la butaca, cerca de tres horas seguidas sin atreverme a ir a buscar un vaso de vino, agua o un cortadito y eso que tenía la libertad de parar cuando me diera la gana. Fue una experiencia magistral, enriquecedora. Por eso quiero compartirla con los amigos y esa es la razón de que les ponga el enlace aquí, ya que alguien ha tenido la bondad y destreza de colgarla enterita en you tube.

        Estos son algunos datos de la película: título: 'El gran silencio', título original: Die Große Stille (Die Grosse Stille: 2005), 164 minutos. Director, Guionista y Fotografía: Philip Gröning. Música de Michael Busch y Philip Gröning.

      En 1984 el director alemán Phillip Gröning pidió permiso a la Orden de los Cartujos para rodar una película en el interior de uno de sus monasterios. Le dijeron que era demasiado pronto. Quizás más adelante. Dieciséis años después recibió una llamada. Había llegado la hora... Los preparativos le llevaron dos años, el rodaje uno, y la postproducción dos más. Han transcurrido, por tanto, más de veintiún años hasta su completa finalización. ‘El gran silencio’ muestra por primera vez el día a día dentro del Grande Chartreuse, el monasterio de referencia en los Alpes franceses de la legendaria Orden de los Cartujos. Ha sido presentada en el Festival de Venecia y premiada en el Festival de Sundance (Gran Premio del Jurado) y en los Premios del Cine Alemán (Mejor Documental).

https://youtu.be/ktWVyx2IupU

 

 

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Dos novelas en ferias: La sombra y la tortuga y Sin comienzo ni final

  Estamos en el territorio temporal de la Feria del Libro, pues cada año repetimos el recordatorio del grande de la literatura universal, Miguel de Cervantes Saavedra (y, por supuesto, Shakespeare, compartiendo gloria y fecha de óbito).   

 

  Pero los recordatorios que bailan en fechas son lo de menos, lo importante es que el lector potencial o asiduo pueda encontrar en las casetas toda clase de libros para alimentar, en la lectura, su creatividad y así poder navegar a placer por los muchos universos de la ficción, a través de los tantos viajes humanos que el autor le propone.

 

   Tengo más de treinta y tantos títulos publicados, pero ahora muestro la debilidad de proponerles la lectura de mis dos libros más recientes: La sombra y la tortuga y Sin comienzo ni final. Del primero, me complace adjuntarles en pdf uno de sus capítulos; del segundo, cumplo en desarrollar en unas páginas el camino para su conocimiento más interno y profundo.

 

  Quedan compartidos ambos textos. 

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Cervantes y Shakespeare en abril

     Este lunes, 23 de abril, he de llevar mi coche a revisión, le tocan los cuarenta mil. Pero también dedicaré parte del día a reflexionar sobre "el papel del escritor en la sociedad". En esta sociedad global que a duras penas se aleja o trasciende de la cultura de las cavernas. Una sociedad global a la que le importa muy poco los cervantes, los 'chespir', los cavafis, los zolá, los beaudelaire, los andersen o las gabrielas mistral, por poner unos poquitos ejemplos de grandes nombres de escritores que nacieron y murieron en un abril ya pasado y que dejaron sus pieles de las almas en los libros que escribieron, para mostrar lo mejor y peor del ser humano, ese ser que habita (mos) la piel de la Tierra desde hace milenios... Ser (des)humanizado que sigue tan campante, como si con él no tuvieran que ver los grandes esfuerzos que unos pocos hicieron, hacen y hacemos por unos tantos...

 

     La estupidez humana se ha pasado de rosca y ya no les motivan a los poderes (políticas y economías) las guerras y destrucciones de miles de vidas inocentes; porque quieren más sangre, más y más muertes a cambio de sus intereses mercantiles. ¿Y qué más querrán a estas alturas?

 

     No creo mucho en eso de dejar libros por las calles donde parece que la paz sea lo cotidiano, habría que lanzar libros sobre los espacios donde se ejerce el poder y los comandos de las guerras; habría que obligar a dirigentes de la política y la economía a leer cada semana libros y más libros de quienes a lo largo de sus vidas han dejado constancia, en el arte de escribir, de la sabiduría, benevolencia, solidaridad, concordia, paz y amor...

     

     Lo dicho, como la brevedad de la vida no da para mucho, celebramos este 23 de abril las muertes, en el 1616, de Cervantes y Shakespeare...

 

     El genial manco de Lepanto (y muchas otras correrías), escribió que El tiempo es breve, las ansias crecen, las esperanzas menguan, y con todo esto, llevo la vida sobre el deseo que tengo de vivir, y quisiera yo ponerle coto hasta...

 

      Y, también, entre muchas otras genialidades teatrales, siempre nos quedará la voz dolorida de un fantástico Hamlet con su Ser o no ser (shakespeariano). 

 

       ¡Ay, si levantaran las cabezas nuestros genios favoritos! ¡Porque la literatura no es ya un arma cargada dispuesta al ataque y la defensa, como se daba hace cuatrocientos años!... ¡Ahora solo vale de entretenimiento, pasto de películas de acción e infografías!

 

     

Gabriel cumple hoy 91

         Puede que en algún sitio ya sopló las velas, pues tal día como hoy nacía Gabriel García Márquez, Gabriel José de la Concordia García Márquez. Fue en Aracataca, el 6 de marzo de 1927 y trascendió en Ciudad de México, el 17 de abril de 2014. En 1982 se le concedió el Premio Nobel de Literatura, por lo mágico de su literatura, por ese realismo que rompía todos los moldes y que se engarzaba subterráneamente con la gran literatura latinoamericana.

             Cuando estudiaba el cuarto año de Filología Hispánica, un compañero de clase que tenía el buen hacer de aconsejar siempre lecturas eficaces, me recomendó que leyera sin tardanza Cien años de soledad. Fue en verano y no me desprendí de su lectura hasta que el tren de la vívida ansiedad que me entró por devorar sus tantas vivencias, se decantó en éxtasis al llegar a la última página. Yo había leído antes El mundo es ancho y ajeno, de Ciro Alegría, por lo que este ataque y derribo mental, creativo y mágico, de la nueva novela no me cogía desprevenido.

              Hace muchos años ya, cuando le concedieron el señalado premio, aún en su plena juventud física, un íntimo amigo y yo lo encontramos de casualidad en un drugstore de periódicos y revistas mañaneras de Madrid. Urgidos, compramos sendas novelas para que nos las firmara y hablamos unos minutos con él de Canarias y los pájaros canarios.

          He prestado mis libros de Gabo y no me los han devuelto, pero no lo he hecho con Crónica de una muerte anunciada, excelsa novela circular y de anticipación temporal, que es en realidad lo que resulta ser la narrativa que cuenta sucesos.

        Alguien hace poco me comentó que había querido leer la novela sobre Macondo, y que no había podido con ella y la dejó. Tú te lo pierdes, le dije, aunque debí decirle que las ansias del ego por epatar a veces busca caminos poco creativos, que no dejan al individuo salir de la estolidez.

            Ah, los caminos del aprendizaje son infinitos e inescrutables...

 

                

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Notas austeras sobre "La vieja a veces bebía", por Alberto Omar Walls

     Presentamos hace muy poco en el Ateneo de La Laguna el reciente libro de Antonio Félix Hormiga. Ese libro, "La vieja a veces bebía" es muy especial, como todos los relatos que escribe Félix. En verdad yo tenía muchísimas ganas de que el autor, ya que estaba presente, vinculara los personajes a las personas reales que el conoció y que, en parte, conformaron su especial manera de ver el mundo. Pero no quería, estaba rebelde como un chiquillo, pues lo que quería hacer es leer cuentos nuevos que aún estaban en el horno del ordenador. Me puse pesado, y se avino a contar algunas cosillas, precisamente de su abuela, quien había dado forma a su personaje principal. Pero Felix es un "estuche" de información sobre su mundo de ficción que, indudablemente, se ha alimentado de su entorno, y habríamos estado toda la noche oyéndole contar anécdotas de sus "personajes reales". Aquí pongo, en pdf, el texto que escribí para ese día y que leí ante un público muy atento de querer saber sobre la obra de Félix.

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"El gran silencio" o la voz de los cartujos

 

      Es muy buena fecha para recomendarles esta película. Mi anécdota personal a la hora de ver la película ‘El gran silencio’ es un tanto larga o azarosa, por eso prefiero simplificarla en dos o tres puntos: que regalé el dvd a mi amigo Tony hace dos o tres cumpleaños atrás, aunque llevaba tiempo en quererla ver, pero ese mismo día yo me la llevé a casa para verla por fin antes ya que, supuestamente, él no tenía tiempo en esas fechas. Pero se me fue el santo al cielo, nunca mejor dicho dado el caso concreto de lo que va esta película y los monjes cartujos. Hasta hace unos días en que supongo que me sentí dispuesto y preparado para recibir el impacto estético y espiritual porque, sin saber cómo ni por qué, la película que se había extraviado entre libros en las estanterías, se me vino a las manos pidiéndome que la viera. Ya lo dice una de las primeras leyes del Azar, que no hay nada casual... Serían sobre las siete de la tarde de uno de estos días lluviosos, me bajé al salón, extendí los dos metros de la pantalla, encendí el proyector y los altavoces, puse el dvd en el reproductor y… ¡oh, maravilla, me enganchó desde los primeros fotogramas!

       Así estuve, pegado a la butaca, cerca de tres horas seguidas sin atreverme a ir a buscar un vaso de vino, agua o un cortadito y eso que tenía la libertad de parar cuando me diera la gana. Fue una experiencia magistral, enriquecedora. Por eso quiero compartirla con los amigos y esa es la razón de que les ponga el enlace aquí, ya que alguien ha tenido la bondad y destreza de colgarla enterita en you tube.

        Estos son algunos datos de la película: título: 'El gran silencio', título original: Die Große Stille (Die Grosse Stille: 2005), 164 minutos. Director, Guionista y Fotografía: Philip Gröning. Música de Michael Busch y Philip Gröning.

      En 1984 el director alemán Phillip Gröning pidió permiso a la Orden de los Cartujos para rodar una película en el interior de uno de sus monasterios. Le dijeron que era demasiado pronto. Quizás más adelante. Dieciséis años después recibió una llamada. Había llegado la hora... Los preparativos le llevaron dos años, el rodaje uno, y la postproducción dos más. Han transcurrido, por tanto, más de veintiún años hasta su completa finalización. ‘El gran silencio’ muestra por primera vez el día a día dentro del Grande Chartreuse, el monasterio de referencia en los Alpes franceses de la legendaria Orden de los Cartujos. Ha sido presentada en el Festival de Venecia y premiada en el Festival de Sundance (Gran Premio del Jurado) y en los Premios del Cine Alemán (Mejor Documental).

https://youtu.be/ktWVyx2IupU

 

 

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Dos novelas en ferias: La sombra y la tortuga y Sin comienzo ni final

  Estamos en el territorio temporal de la Feria del Libro, pues cada año repetimos el recordatorio del grande de la literatura universal, Miguel de Cervantes Saavedra (y, por supuesto, Shakespeare, compartiendo gloria y fecha de óbito).   

 

  Pero los recordatorios que bailan en fechas son lo de menos, lo importante es que el lector potencial o asiduo pueda encontrar en las casetas toda clase de libros para alimentar, en la lectura, su creatividad y así poder navegar a placer por los muchos universos de la ficción, a través de los tantos viajes humanos que el autor le propone.

 

   Tengo más de treinta y tantos títulos publicados, pero ahora muestro la debilidad de proponerles la lectura de mis dos libros más recientes: La sombra y la tortuga y Sin comienzo ni final. Del primero, me complace adjuntarles en pdf uno de sus capítulos; del segundo, cumplo en desarrollar en unas páginas el camino para su conocimiento más interno y profundo.

 

  Quedan compartidos ambos textos. 

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Cervantes y Shakespeare en abril

     Este lunes, 23 de abril, he de llevar mi coche a revisión, le tocan los cuarenta mil. Pero también dedicaré parte del día a reflexionar sobre "el papel del escritor en la sociedad". En esta sociedad global que a duras penas se aleja o trasciende de la cultura de las cavernas. Una sociedad global a la que le importa muy poco los cervantes, los 'chespir', los cavafis, los zolá, los beaudelaire, los andersen o las gabrielas mistral, por poner unos poquitos ejemplos de grandes nombres de escritores que nacieron y murieron en un abril ya pasado y que dejaron sus pieles de las almas en los libros que escribieron, para mostrar lo mejor y peor del ser humano, ese ser que habita (mos) la piel de la Tierra desde hace milenios... Ser (des)humanizado que sigue tan campante, como si con él no tuvieran que ver los grandes esfuerzos que unos pocos hicieron, hacen y hacemos por unos tantos...

 

     La estupidez humana se ha pasado de rosca y ya no les motivan a los poderes (políticas y economías) las guerras y destrucciones de miles de vidas inocentes; porque quieren más sangre, más y más muertes a cambio de sus intereses mercantiles. ¿Y qué más querrán a estas alturas?

 

     No creo mucho en eso de dejar libros por las calles donde parece que la paz sea lo cotidiano, habría que lanzar libros sobre los espacios donde se ejerce el poder y los comandos de las guerras; habría que obligar a dirigentes de la política y la economía a leer cada semana libros y más libros de quienes a lo largo de sus vidas han dejado constancia, en el arte de escribir, de la sabiduría, benevolencia, solidaridad, concordia, paz y amor...

     

     Lo dicho, como la brevedad de la vida no da para mucho, celebramos este 23 de abril las muertes, en el 1616, de Cervantes y Shakespeare...

 

     El genial manco de Lepanto (y muchas otras correrías), escribió que El tiempo es breve, las ansias crecen, las esperanzas menguan, y con todo esto, llevo la vida sobre el deseo que tengo de vivir, y quisiera yo ponerle coto hasta...

 

      Y, también, entre muchas otras genialidades teatrales, siempre nos quedará la voz dolorida de un fantástico Hamlet con su Ser o no ser (shakespeariano). 

 

       ¡Ay, si levantaran las cabezas nuestros genios favoritos! ¡Porque la literatura no es ya un arma cargada dispuesta al ataque y la defensa, como se daba hace cuatrocientos años!... ¡Ahora solo vale de entretenimiento, pasto de películas de acción e infografías!

 

     

Gabriel cumple hoy 91

         Puede que en algún sitio ya sopló las velas, pues tal día como hoy nacía Gabriel García Márquez, Gabriel José de la Concordia García Márquez. Fue en Aracataca, el 6 de marzo de 1927 y trascendió en Ciudad de México, el 17 de abril de 2014. En 1982 se le concedió el Premio Nobel de Literatura, por lo mágico de su literatura, por ese realismo que rompía todos los moldes y que se engarzaba subterráneamente con la gran literatura latinoamericana.

             Cuando estudiaba el cuarto año de Filología Hispánica, un compañero de clase que tenía el buen hacer de aconsejar siempre lecturas eficaces, me recomendó que leyera sin tardanza Cien años de soledad. Fue en verano y no me desprendí de su lectura hasta que el tren de la vívida ansiedad que me entró por devorar sus tantas vivencias, se decantó en éxtasis al llegar a la última página. Yo había leído antes El mundo es ancho y ajeno, de Ciro Alegría, por lo que este ataque y derribo mental, creativo y mágico, de la nueva novela no me cogía desprevenido.

              Hace muchos años ya, cuando le concedieron el señalado premio, aún en su plena juventud física, un íntimo amigo y yo lo encontramos de casualidad en un drugstore de periódicos y revistas mañaneras de Madrid. Urgidos, compramos sendas novelas para que nos las firmara y hablamos unos minutos con él de Canarias y los pájaros canarios.

          He prestado mis libros de Gabo y no me los han devuelto, pero no lo he hecho con Crónica de una muerte anunciada, excelsa novela circular y de anticipación temporal, que es en realidad lo que resulta ser la narrativa que cuenta sucesos.

        Alguien hace poco me comentó que había querido leer la novela sobre Macondo, y que no había podido con ella y la dejó. Tú te lo pierdes, le dije, aunque debí decirle que las ansias del ego por epatar a veces busca caminos poco creativos, que no dejan al individuo salir de la estolidez.

            Ah, los caminos del aprendizaje son infinitos e inescrutables...

 

                

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Notas austeras sobre "La vieja a veces bebía", por Alberto Omar Walls

     Presentamos hace muy poco en el Ateneo de La Laguna el reciente libro de Antonio Félix Hormiga. Ese libro, "La vieja a veces bebía" es muy especial, como todos los relatos que escribe Félix. En verdad yo tenía muchísimas ganas de que el autor, ya que estaba presente, vinculara los personajes a las personas reales que el conoció y que, en parte, conformaron su especial manera de ver el mundo. Pero no quería, estaba rebelde como un chiquillo, pues lo que quería hacer es leer cuentos nuevos que aún estaban en el horno del ordenador. Me puse pesado, y se avino a contar algunas cosillas, precisamente de su abuela, quien había dado forma a su personaje principal. Pero Felix es un "estuche" de información sobre su mundo de ficción que, indudablemente, se ha alimentado de su entorno, y habríamos estado toda la noche oyéndole contar anécdotas de sus "personajes reales". Aquí pongo, en pdf, el texto que escribí para ese día y que leí ante un público muy atento de querer saber sobre la obra de Félix.

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Inmortalidades

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"Mariposa de papel", un bello libro de Amparo Walls Hernández quien, tal día como hoy, voló al Otro lado.
"Mariposa de papel", un bello libro de Amparo Walls Hernández quien, tal día como hoy, voló al Otro lado.