Gabriel cumple hoy 91

         Puede que en algún sitio ya sopló las velas, pues tal día como hoy nacía Gabriel García Márquez, Gabriel José de la Concordia García Márquez. Fue en Aracataca, el 6 de marzo de 1927 y trascendió en Ciudad de México, el 17 de abril de 2014. En 1982 se le concedió el Premio Nobel de Literatura, por lo mágico de su literatura, por ese realismo que rompía todos los moldes y que se engarzaba subterráneamente con la gran literatura latinoamericana.

             Cuando estudiaba el cuarto año de Filología Hispánica, un compañero de clase que tenía el buen hacer de aconsejar siempre lecturas eficaces, me recomendó que leyera sin tardanza Cien años de soledad. Fue en verano y no me desprendí de su lectura hasta que el tren de la vívida ansiedad que me entró por devorar sus tantas vivencias, se decantó en éxtasis al llegar a la última página. Yo había leído antes El mundo es ancho y ajeno, de Ciro Alegría, por lo que este ataque y derribo mental, creativo y mágico, de la nueva novela no me cogía desprevenido.

              Hace muchos años ya, cuando le concedieron el señalado premio, aún en su plena juventud física, un íntimo amigo y yo lo encontramos de casualidad en un drugstore de periódicos y revistas mañaneras de Madrid. Urgidos, compramos sendas novelas para que nos las firmara y hablamos unos minutos con él de Canarias y los pájaros canarios.

          He prestado mis libros de Gabo y no me los han devuelto, pero no lo he hecho con Crónica de una muerte anunciada, excelsa novela circular y de anticipación temporal, que es en realidad lo que resulta ser la narrativa que cuenta sucesos.

        Alguien hace poco me comentó que había querido leer la novela sobre Macondo, y que no había podido con ella y la dejó. Tú te lo pierdes, le dije, aunque debí decirle que las ansias del ego por epatar a veces busca caminos poco creativos, que no dejan al individuo salir de la estolidez.

            Ah, los caminos del aprendizaje son infinitos e inescrutables...