La última cinta de Beckett

 

Mi amigo José Manuel Segado, ese gran actor de vocación y constancia inviolables, será el intérprete de La última cinta de Krapp.


Krapp, quizá prematuramente envejecido, grabó durante años su diario de experiencias y sensaciones en un magnetófono, lo que hoy llamamos grabadora. Se mira y remira en las viejas cintas grabadas a partir de su voz, pues las tiene apiladas como si fueran diarios escritos. Muy shakespereano el gran Beckett, remeda el genial concepto del maestro dramático inglés de ver por el oído, u oír por la vista. La lucha o diálogo interno-externo se consuma en un proceso irrevocable de confrontación entre el Krapp joven (el de las cintas), y el Krapp viejo, el que las oye y enjuicia en sus sus propios actos: lucha al fin y al cabo consigo mismo y sus fantasmagorías provenientes del pasado.


Linda obra que subyuga porque no caduca, pues plantea el viejo dilema de los yoes en la persona, o los poliegos, que diría un escritor amigo mío ya desaparecido. En realidad esa última cinta será un resumen vital y crítico en que la voz y el icono teatral del Krapp viejo lanzará al Krapp joven recriminándole por sus equivocaciones y excesos.


Fue estrenada por estos días, pero hace más de cincuenta años (un 28 de noviembre, de 1958), en el Royal Court Theatre de Londres, e interpretada por el actor que inspiró a Beckett con su voz cascada o singular, el gran actor Patrick Magee.

 

En esta ocasión, José Manuel será dirigido por el excelente director Enzo Scala; por tanto, se unen para este fin dos figuras artísticas de excepción. Actuará en el Salón de Actos de la Casa de Cultura de El Sauzal (Tenerife) los días 13, 14, 20, 21, 27 y 28 de Noviembre y 4 y 5 de Diciembre, a las 21 hs. A cada sesión solo podrá asistir un total de 30 espectadores, y tiene la novedad de que las entradas se pueden sacar solamente en Tomaticket. 


¡¡¡Larga vida al buen Teatro!!!


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Comentarios: 6
  • #1

    Jose Manuel (viernes, 06 noviembre 2015 19:23)

    Muy bonito Alberto y muy cierto. El viejo Krapp y el joven. Es una lucha con el pasado porque no se puede recuperar. Asi es la vida. Gracias Alberto.

  • #2

    Angelo Olivier (lunes, 09 noviembre 2015 12:01)

    En pocas palabras: si hubiera de creer en algo habría de considerar la trinidad dramática formada por Beckett, Scala y Segado. Un autor indispensable que el maestro Enzo Scala nos brinda a través del pulido y espléndido trabajo de ese gran actor nuestro que es José Manuel Segado. Sólo añadiría que, sin duda, de sentir la necesidad de «ver» (un reduccionismo verbal del que me siento culpable en cuanto lo he escrito, ya que este teatro se «vive», se siente, se huele y se sangra, a diferencia de lo que le sucede al espectador silente en las salas de cine) una obra de teatro de calidad, esta sería «La última cinta de Krapp» en la piel y la palabra del gran Segado.

  • #3

    Alberto (lunes, 09 noviembre 2015 13:19)

    Estimado Angelo, hice la alusión a "ver" en el sentido que le da el viejo maestro Shakespeare. Por otro lado, está claro que sin la presencia del "espectador", como diría Peter Brook, no habría teatro. La inconografía que afecta al cine, no es solo la de ver pasivo, sino la imposibilidad de "vivir el presente" (que es lo que ocurre a todo público, individual y colectivo, de la gran ceremonia que es el Teatro (puro presente por otra parte, no humano, claro está, aunque también metafórico). Gracias, por participar en mi blog. Un abrazo, Alberto.

  • #4

    Angelo Olivier (lunes, 09 noviembre 2015 15:34)

    Encantado y de acuerdo contigo, Alberto. Un abrazo.

  • #5

    enzo scala (martes, 10 noviembre 2015 15:14)

    ...les agradezco los comentarios, para mi el teatro vuelve a las motivaciones que me empujaron y animaron cuando era joven: buscarme dentro. La "profesión" con su necesidad de supervivencia, por un cierto periodo, me ha hecho menguar esta necesidad interior.La experiencia con José Manuel corrobora mi intención...

  • #6

    Alberto (martes, 10 noviembre 2015 18:26)

    ...hasta cuando creemos que no estamos buscando, amigo Enzo, seguimos buscando...