Mis lunas llenas


      © Alberto Omar Walls

 

    Sé que el asunto de la Luna también a muchos les trae al pairo,  es decir, indiferentes, pero como también sé que soy un ser multidimensional, acepto sus posibles influencias.


  En mi caso me gustan las lunas llenas, porque me dan mucha energía. Bastantes años atrás no sabía qué me podía ocurrir en esas circunstancias, pero con el tiempo acabé por comprender que ese estado de nuestro planeta me mantenía en vilo por las noches. Supe que no era el único a quien la Luna Llena le transformaba o ponía a tope de energía vital. Y, sabiéndolo, aprendí a pasar este pequeño período cada 28 días con relajado estoicismo, durmiera o no.

 

   Estamos hoy y mañana en la hermosísima, y poderosa, Luna Llena del mes de julio. Y se trata de una Luna marcada por Capricornio, pero si miras al cielo verás a Venus y Júpiter muy cerquita uno del otro. Yo los vi esta tarde en El Sauzal, cuando llegaba a casa al caer la tarde, casi pegaditos y brillantes, como a punto de juntarse  Eso significará que aunque la Luna Llena de Capricornio te obligará a ser extremadamente práctico en tus decisiones, por otro lado le conferirán esos astros vecinos a tus actos un tono de alegría, optimismo y hedonismo que en general casi todos buscamos, y hasta de avance y logro en tus proyectos, salvo que tengas que enfrentarte a alguna autoridad o responsabilidad que se te imponga; pero ese será otro cantar…, tú procura aprovechar lo bueno de este encuadre cósmico. No te lo pierdas, y sonríe.

 

   Y si no lo enfocas bien recuerda que las lunas llenas terminan pronto, así que a relajarse. Pero si eres del signo Capricornio, no desperdicies esas energías venidas de fuera… ¡a gozar del sexo a tope durante cuarenta y ocho horas! Aunque si practicaras el tantra sexual, recuerda que no es la mejor época para la contención. Y ¿para qué frustrarse?   

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