Sol y respiración

     Un joven amigo, escritor, me vino llorando y muy agitado. Era raro, acostumbrado como estaba a verle siempre tan alegre y comunicativo. Cuando se tranquilizó me contó lo que le venía ocurriendo desde que estaba preso de lo que llamaba sus fastidiosos ataques de alergia. Le comenté que el tiempo y sus cambios son así, que ahí están y no podemos hacer nada para cambiarlos. Y qué bien que vivimos en unas islas donde el sol y el mar también están ahí prácticamente todo el año. La Naturaleza nos pone el veneno y el antídoto muy cerquita uno del otro, a veces en el propio territorio. Pero hay que saber encontrarlos...

 

    Insistió agitado, entre ahogos y moqueras: pero tú sabes dónde vivo y, donde trabajo está aún más húmedo y el cielo casi siempre anda encapotado. Bueno, le contesté, los alisios tienen siempre algo bueno y algo malo. Y le comenté que la respiración diafragmática, como experiencia cotidiana, le vendría del diez. También que tomara baños de sol...

 

    ¿Baños de sol?, ¡sabes que tengo la piel muy blanca y me daña el sol! Pues ponte donde haya sol pero con ropa y una gorra de visera; si quieres, todo tiene arreglo. Aprovecha este don que tenemos en la isla, sol y el mar permanentes y… por supuesto re-aprende a respirar, porque desde que me hablas observo que la respiración la llevas a lo alto del pecho y eso te angustia más. Baja la respiración hasta la barriga, el ombligo o el hara, ¡pero bájala para que se te mantenga mayor cantidad de prana en el cuerpo! No respiramos solo con los pulmones, sino con todas y cada una de las células del cuerpo.

 

    ¿Y qué es eso del prana? El prana es el ki. La energía pránica es la energía vital que mantiene nuestros cuerpos con vida y saludables. Se puede simplificar que existen tres fuentes de prana: prana solar, prana del aire, y prana de la tierra. El prana solar se obtiene a través de los baños de sol durante unos cinco o diez minutos al día. Pero una exposición prolongada puede dañar la totalidad del cuerpo físico. Al prana contenido en el aire, se le llama prana del aire. Es absorbido por los pulmones y llevado a nuestras células a través del torrente sanguíneo y también es absorbido directamente a través de los centros energéticos del cuerpo bioplásmico. A estos centros se los conoce como Chakras. Se puede absorber más cantidad de prana del aire a través de una respiración lenta, profunda, y rítmica, que por medio de una respiración rápida y agitada. Por eso te aconsejo que utilices la respiración diafragmática. Sabemos que el prana del aire puede ser absorbido a través de los poros de la piel… pero por ahora puedes empezar por esto simplemente: tomar baños de sol e incorporar en tus hábitos la respiración diafragmática.

 

     Me miró con incredulidad, estornudó, me dio un golpecito en el hombro, y luego se marchó moviendo su cabeza obstinada de un lado para otro. Y pensé, ¿para qué me meteré en camisa de once varas?

 

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Comentarios: 2
  • #1

    Ailatan (jueves, 14 noviembre 2013 18:19)

    Con el paso de los años, la gente olvida lo esencial de la vida. Estudiamos carreras basándonos en unos números que determinarán a lo que te vas a dedicar el día de mañana. La gente ya no piensa por si sola, no tienen intuición... Olvidamos lo importante que es nuestra capacidad de crear, de comprender...de sentir. Que me llamen loca pero entiendo muy bien la desazón que debió embargarle cuando esa persona no fue capaz de sacar la cabeza por la ventana del conocimiento y coger aire

  • #2

    albertoomarwalls (viernes, 15 noviembre 2013 12:52)

    Gracias por su comunicación ¡Y que razón tiene, Ailatan! Aunque, también con los años, [los míos, claro está], he venido aprendiendo que cada persona tiene su momento para reaprender a recibir y a dar. Cuando joven yo fui un "desastre" a la hora de recoger los consejos de otros. Hoy me doy cuenta que tampoco vale la pena darlos, apenas insinuar algo, una opinión, o mostrar el comienzo de un camino. No obstante, como escritor, me veo en la necesidad de ir "colocando" aspectos de la vida que he ido aprendiendo...